udg/Imagen Internet

La Universidad de Guadalajara es tal vez una de las únicas instituciones de Jalisco que no posee deuda pública. Ejerce lo que se le asigna presupuestalmente cada año, bajo un principio elemental de economía básica. Mientras casi la totalidad de los entes públicos de Jalisco han contraído una deuda gigantesca, la Universidad de Guadalajara no suma a esos pasivos de nuestra entidad, que tarde o temprano debemos pagar los jaliscienses mediante nuestras contribuciones o la disminución paulatina de la inversión pública para poder atender los compromisos de la deuda.

La Máxima Casa de Estudios de Jalisco, no acusa problemas agudos con el Sistema de Pensiones y Jubilaciones, mismo que garantiza el derecho al retiro, el acceso a una pensión por invalidez o enfermedad. La reforma responsable al sistema de pensiones y jubilaciones, emprendida hace más de dos décadas, responde hoy a la comunidad de trabajadores universitarios con un fondo propio que se ha capitalizado, creado bajo su autonomía. Uno que no expone las aportaciones de los trabajadores en inversiones de riesgo y en el cual no hay desvíos para ningún otro tipo de proyectos que puedan situar en riesgo un derecho social adquirido. Es un fondo sano, solvente, bien administrado, con eficientes candados y una adecuada fiscalización. No es, para nada, una ‘caja chica’ a disposición de ninguna autoridad. Significa, eso sí, una garantía para quienes cotizan para un retiro protegido.

La Universidad de Guadalajara es auditada ordinariamente, por diversos entes de los dos ámbitos de gobierno de los que proviene su presupuesto. Recibe sus observaciones, y las solventa bajo los procedimientos que la ley establece, sin habérsele fincado cargos por algún tipo de daño patrimonial, a pesar de su tamaño y ejercicio presupuestal. Paga su nómina, crece año con año en su matrícula, amplía su oferta de programas académicos y llega cada vez a mayores espacios geográficos para cubrir la demanda de oferta educativa al seno de las propias comunidades de Jalisco.

Se le critica, y que bueno que así sea. Significa que mantiene muchas oportunidades de mejora. Existen grandísimos temas por atender y reformar, sin duda. Difícil que otro estado (entidad federativa) disfrute de un activo tan consolidado: una red de centros universitarios, posgrados de calidad, un copioso número de profesores miembros del Sistema Nacional de Investigadores. Una institución que desde hace dos años admite el 100% de los alumnos a bachillerato, en dos calendarios escolares del mismo año. Una que convoca a un Festival de Cine que es referente de América Latina. Una que creó un Conjunto de Artes Escénicas en un Centro Cultural, que se encuentra en una entidad (Jalisco), pero compite con las instituciones nacionales. Cuenta con una red de medios públicos, radio y televisión, que son referentes por sus producciones galardonadas en Iberoamérica.

Esa que acompañó al gobierno de Jalisco en los tiempos de zozobra de la humanidad, aportando sus conocimientos y recomendaciones para la mejor gestión de la Pandemia del covid-19. Que se solidarizó socialmente para la aplicación ordenada de miles de vacunas en planteles y centros universitarios, mientras enfermeras, médicos y estudiantes expusieron su salud para cumplir con su misión social. Que ofreció pruebas gratuitas y ordenadas para el covid-19, centros de aislamiento, tanques de oxígeno e información masiva para el tratamiento y la prevención.

La Universidad, que es orgullo y referente para miles de jaliscienses, mexicanas y mexicanos. Esa que tiene liderazgos creados por sus propios méritos y resultados, liderazgos con cualidades que definen quiénes son y por qué, sin que estén exentos de reproches. Que avanza en los indicadores académicos y en la que, efectivamente, se asienta una voz crítica, que oxigena la discusión de los asuntos públicos de Jalisco, porque es, en esencia, una Universidad pública que, en Jalisco, es bien escuchada por la población.

La Universidad se respalda sola, con sus propios resultados. Y eso, cierto, lo han encabezado liderazgos, personas, que, por trayectoria, años de trabajo, iniciativas y creaciones se presentan solos. Uno de ellos, que ha conducido y contribuido a lo aquí referido, es el Licenciado Raúl Padilla López.

https://www.milenio.com/opinion/gabriel-torres-espinoza/con-pies-de-plomo/gracias-gracias-gracias