Imagen: Canal 44

La Inteligencia Artificial (IA) ya no se encuentra circunscrita en novelas y películas de ciencia ficción. Ahora, coexistimos con ella en el día a día, desde lo más ordinario [acceder a las ‘sugerencias’ de YouTube, Spotify o Netflix; trazar una ruta en Waze; o los asistentes virtuales omnipresentes en los dispositivos móviles (Siri, p. ej.)], hasta lo más extraordinario [automóviles autónomos o la predicción más confiable de diagnósticos de salud].

Los más distintivos prodigios de la IA se encuentran de igual manera en tanto en la gestión como en el consumo de contenidos audiovisuales. A través de ciertas aplicaciones como Dive.tv podemos consultar y buscar información específica, en tiempo real, al momento de visualizar una determinada serie de televisión o película, conocer el reparto de ella [a través de un reconocimiento facial de los personales] y en qué otros contenidos fílmicos han participado, además de reconocer la música y sonidos de ésta [en plano, en secuencia, en off] y las locaciones en donde ésta fue grabada. De igual manera, ahora las plataformas de streaming [Netflix, YouTube, v. gr.], tanto en pantallas fijas [SmartTv], como personales [Laptop] y móviles [Tablet, Smartphone] nos sugieren contenidos con base en nuestro historial de hábitos de consumo. El paradigmático ‘zapping’ [cambiar indiscriminadamente de canal en busca de un contenido que nos guste, durante largos periodos de tiempo a través de un control remoto] quedó en el pasado.

La predictibilidad del éxito que habrán de tener los contenidos audiovisuales ha llegado a derroteros insospechados en razón de la irrupción de la IA. Netflix, antes de producir su famosa serie ‘House of Cards’, hizo uso de un algoritmo que informó a los productores cuál debía ser la cantidad ideal de capítulos de ésta y la duración ‘perfecta’ que debería tener de cada uno. Así, un equipo de producción tomó las sugerencias calculadas por estos algoritmos y encomendó a David Fincher su dirección. La Major Fox también se ha inscrito en este paradigma haciendo uso de la IA [a través de la unidad de procesamiento Nvidia Tesla P100] para calcular y predecir qué tipo películas podría interesarle a ciertas audiencias, además de analizar los avances de los largometrajes para determinar cuál sería su posible ‘target’ y predecir, con base en ‘mapas’ de los gustos de las audiencias, qué público es probable que acuda a verla a los cines. En este tenor, la compañía belga ScriptBook, desarrolló un algoritmo que –aseguran sus creadores– puede predecir si una película será un éxito de taquilla tan solo con ‘leer’ el guion, para en su defecto recomendar que no se produzca si detecta puntos débiles en ella. Vamos, la capacidad de predecir acontecimientos futuros en manos de algoritmos, ha llegado a tal punto que, recientemente, el MIT está trabajando en algoritmos que aprenden a predecir cómo se comportarán los humanos que salen en un video y adivinar si en la afamada serie, por ejemplo, en la afamada serie de ‘Mujeres Desesperadas’ las protagonistas van a abrazarse, gritarse o abofetearse en la escena siguiente. Más en TVMorfosis: 3, 4 y 5 diciembre, desde la Expo Guadalajara.

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